Qué deberías revisar antes de publicar
Una imagen demasiado pesada puede ralentizar la página. Una imagen demasiado grande puede ocupar más espacio del necesario. Y una imagen mal elegida puede hacer que la página se sienta menos profesional aunque el resto esté bien montado.
- Formato adecuado para el uso real de la imagen.
- Peso razonable para móvil y escritorio.
- Tamaño visual coherente con el diseño de la página.
- Versión final optimizada antes de subirla al sitio.
Flujo práctico sencillo
Si la imagen va a una landing, una ficha o una herramienta, un flujo simple suele ser suficiente: redimensionar si hace falta, comprimir, convertir a un formato más eficiente cuando tenga sentido y comprobar visualmente que la calidad no se haya degradado demasiado.